Quito: ¿A dónde va el dinero que pagas en impuestos?
- magno cm
- 26 may
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Cada año, los ciudadanos de Quito cumplen con una de sus principales responsabilidades cívicas: el pago de impuestos. Sin embargo, no siempre está claro cómo se utilizan esos recursos. En esta nota explicamos qué impuestos sostiene el presupuesto municipal, cómo se calcula su valor y de qué manera se distribuyen para beneficiar a la ciudad.
El impuesto predial: la base del presupuesto municipal
Uno de los impuestos más relevantes para las finanzas de Quito es el impuesto predial. Solo en 2024, el Municipio recaudó 277 millones de dólares por este concepto, lo que representa casi el 49% de los ingresos propios. En total, los ingresos municipales por impuestos y tributos llegaron a 378 millones de dólares. Esta cifra pone en evidencia el peso del predial como fuente de financiamiento de obras, servicios y programas municipales.
El impuesto predial se calcula con base en el avalúo del inmueble. Mientras tanto, otros aportes como las contribuciones especiales por mejoras se determinan en función del beneficio que recibe un predio frente al valor total de una obra. Un ejemplo concreto son las fases I y II de la Ruta Viva, cuya ejecución fue posible gracias a este segundo tipo de contribución.
Según Rossman Camacho Carrión, administrador general del Municipio de Quito, este modelo busca generar equidad y corresponsabilidad entre los habitantes, promoviendo una participación activa en el desarrollo urbano.
¿En qué se invierte el dinero?
Los recursos recaudados se distribuyen entre las administraciones zonales, secretarías y empresas públicas metropolitanas. La asignación se realiza con base en las necesidades de los barrios y en los planes de trabajo definidos por cada dependencia. De acuerdo con Camacho, uno de los principales frentes de trabajo ha sido la intervención vial: se han reparado más de 150 kilómetros de vías y la meta es superar los 200 kilómetros.
Además de infraestructura, se han impulsado acciones en transporte, ambiente y manejo de residuos. Quito, por ejemplo, genera actualmente 9 megavatios de electricidad a partir de residuos sólidos, una medida que busca fortalecer la autosuficiencia energética en un contexto nacional de vulnerabilidad ante fenómenos climáticos y baja generación hidroeléctrica.
Otra parte del presupuesto se destina a la operación del propio Municipio. La carga operativa representa el 23% del total, un porcentaje que, según Camacho, es considerado adecuado según estándares internacionales de gestión pública. El resto se invierte en obras públicas y en la prestación de servicios.
Un modelo de administración más amplio
A diferencia de otras ciudades del país, Quito gestiona de forma directa muchos de sus servicios a través de empresas públicas metropolitanas. Esto incluye la recolección de basura, el sistema de movilidad, la salud municipal, el turismo, la seguridad complementaria, y la ejecución de obras. Este modelo, aunque más complejo, permite una gestión más integral, con mayor control sobre los procesos y los resultados.
La deuda del Estado con Quito
Un punto crítico en la gestión actual es la falta de transferencias del Gobierno Nacional. Hasta mediados de mayo de 2025, el Estado adeuda más de 100 millones de dólares al Municipio, correspondientes a los meses de febrero, marzo, abril y parte de mayo. Esta situación ha generado restricciones en la ejecución de obras y programas planificados.
Camacho aclara que, si bien el Municipio hace esfuerzos por optimizar sus recursos, la falta de cumplimiento del Estado afecta de forma directa a la ciudadanía. También enfatiza que no se puede juzgar a la ligera la evasión de impuestos. En tiempos de crisis económica, muchas familias deben decidir entre pagar un tributo o cubrir necesidades básicas como una atención médica. Por tanto, el problema también responde a un contexto nacional de falta de liquidez y voluntad política.
¿Cómo se priorizan las inversiones?
En Quito, no existen preasignaciones fijas para áreas como salud, educación u obra pública. Las decisiones sobre la distribución del presupuesto se toman en función de las prioridades establecidas en el Código Orgánico de Organización Territorial (COOTAD) y en la realidad del momento. Esto brinda cierta flexibilidad para actuar ante emergencias o demandas ciudadanas urgentes.
El objetivo es lograr una asignación de recursos que responda a las necesidades reales de la población, sin rigideces que limiten la capacidad de respuesta institucional.
Una ciudad que se construye con corresponsabilidad
Cada dólar que ingresa a las arcas municipales debe ser utilizado para mejorar la calidad de vida de los quiteños. Desde la pavimentación de calles hasta la iluminación de los parques, pasando por el acceso a servicios básicos y la reactivación económica local, los impuestos sostienen el funcionamiento cotidiano de Quito.

























