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Quito aporta casi la mitad de los impuestos del país: ¿recibe una inversión acorde a ese esfuerzo?

  • 31 dic 2025
  • 3 Min. de lectura


Quito se ha convertido en el principal sostén tributario del Ecuador. En 2024, la capital generó casi uno de cada dos dólares que ingresaron al fisco nacional. Sin embargo, ese peso fiscal abre un debate de fondo: ¿la inversión pública que retorna a la ciudad es proporcional a lo que aporta?


Quito no solo es la capital política del Ecuador, también es hoy su principal motor tributario. Según datos de la iniciativa Quito Cómo Vamos, durante 2024 el Distrito Metropolitano recaudó USD 9.769 millones, lo que representa el 48,5 % de toda la recaudación tributaria nacional. En términos simples, casi la mitad de los impuestos que recibe el Estado provienen de la capital.


La cifra no solo es significativa por su peso relativo, sino también por su crecimiento. Frente a 2023, la recaudación en Quito aumentó un 16,4 %, reflejando una economía activa, altos niveles de consumo, mayor formalidad y cumplimiento tributario. Este escenario se da, además, en un contexto nacional marcado por la caída de los ingresos petroleros y una creciente dependencia de los impuestos internos para sostener las finanzas públicas.



El IVA: el impuesto que más paga Quito



El principal tributo que sostiene esta recaudación es el Impuesto al Valor Agregado (IVA). En 2024, el IVA generado en Quito alcanzó USD 5.512 millones, lo que equivale a cerca del 62 % del total recaudado en la ciudad. Este dato refleja un alto dinamismo económico, pero también evidencia que la carga tributaria recae de forma directa sobre los ciudadanos, quienes pagan impuestos en prácticamente cada transacción cotidiana.


El Impuesto a la Renta Global también tiene un peso relevante. En la capital sumó USD 2.889 millones, es decir, el 34,4 % de la recaudación local. A esto se añade el Impuesto a la Salida de Divisas (ISD), vinculado a importaciones, pagos de servicios internacionales y movimientos financieros.



Quito, la economía más grande del país



Para el economista Santiago García, estas cifras confirman una realidad estructural. Quito concentra la mayor actividad económica del Ecuador y, de acuerdo con datos del Banco Central, posee el Producto Interno Bruto (PIB) más alto del país. En ese contexto, explica, es natural que también sea la ciudad que más impuestos genera.


Desde el ámbito tributario, el abogado Napoleón Santamaría coincide en que Quito es la mayor fuente de recaudación nacional, aunque aclara que existe una concentración administrativa de empresas domiciliadas en la capital, incluso cuando operan en otras provincias. Sin embargo, señala que el factor determinante es la formalidad. “Quito es la ciudad más formal del país en facturación y bancarización. Aquí se emiten más facturas y las operaciones pasan por el sistema financiero, y eso explica la mayor recaudación”, sostiene.



¿Quito financia al resto del país?



El alto aporte de la capital ha reavivado un debate recurrente: ¿Quito recibe una inversión pública acorde a lo que aporta?

Tanto García como Santamaría coinciden en que, en términos generales, Quito aporta más de lo que recibe. “Se puede decir que Quito financia al resto del país”, afirma García.


Actualmente, la distribución de los recursos públicos se rige por fórmulas legales que priorizan criterios como población, niveles de pobreza y acceso a servicios básicos. Sin embargo, no consideran el esfuerzo de recaudación ni el grado de formalidad económica. “Quito contribuye más y ayuda a financiar al resto del país, pero no recibe una reciprocidad proporcional”, señala Santamaría.



Un modelo en discusión



La concentración de casi la mitad de la recaudación tributaria en una sola ciudad plantea una pregunta clave: ¿es sostenible este modelo a largo plazo?

Para García, se trata de un tema complejo y políticamente sensible. Señala que en otros países, como España, ciudades como Madrid y Barcelona han planteado reclamos similares bajo el argumento de la solidaridad territorial.


Santamaría explica que cualquier revisión del esquema actual implicaría modificar lo establecido en el Código Orgánico de Organización Territorial, Autonomía y Descentralización (Cootad), lo que podría significar menos recursos para otros cantones. Esa realidad ha postergado el debate, pese a que el desequilibrio persiste.



El reto interno de la capital



Más allá del reparto nacional, también existen desafíos dentro del propio Municipio de Quito. Santamaría advierte que en los últimos años no se ha ejecutado el 100 % del presupuesto municipal, lo que limita el impacto real de los recursos disponibles. “No basta con recaudar más o recibir más; se necesita planificación, ejecución y control”, enfatiza.


Entre los puntos clave menciona la necesidad de priorizar la inversión sobre el gasto corriente y modernizar la gestión municipal. “Parte de los recursos que se generan en Quito deberían quedarse en Quito, pero también deben usarse mejor”, concluye.

 
 
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